Democracias y cultos a la muerte: Israel, Hamás y el futuro de Occidente. Douglas Murray. Nagrela Editores. 2025
Lo que ocurrió la mañana del 7 de octubre de 2023 abrió una nueva época geopolítica e histórica. Las reverberaciones de ese acontecimiento, una secuencia de eventos que aún están en marcha en Oriente Medio, continúan entre nosotros en el formato de al menos dos conflictos bélicos de alta intensidad: el conflicto de Israel con Hamás en Gaza y la guerra con Irán que involucra también a los Estados Unidos y los países del Golfo Pérsico.
En 1973, cincuenta años antes y en fechas similares, las fuerzas de una coalición árabe atacaron por sorpresa las posiciones israelíes dando comienzo a la guerra que fue denominada del Yom Kippur. El Día de la Expiación que da nombre a la más importante de las fechas para los practicantes de la religión judía. En ambas ocasiones se buscó por parte de los atacantes utilizar el factor sorpresa y pillar desprevenido y debilitado al adversario.
El conflicto bélico de 1973 se desarrolló entre el 6 y el 25 de Octubre y terminó a pesar de sus peligrosos comienzos con una clara victoria israelí. La “Guerra de los seis días”, desarrollada a comienzos de junio de 1967, había dejado un amargo poso en los países árabes que habían sido humillados claramente en el campo de batalla. Entre las consecuencias de esta derrota encontramos la ocupación de la Franja de Gaza. Este territorio había estado en manos de Egipto desde 1948 cuando tuvo lugar el primer conflicto bélico en la zona, donde varios países árabes trataron de impedir por la violencia la fundación del Estado de Israel.
Tras la guerra del Yom Kippur se puso en marcha, como represalia, la crisis petrolífera de 1973. La OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) fundada en 1962 decidió no exportar más petróleo a los países que habían apoyado a Israel. Se desencadenó una grave crisis económica mundial que lastró las economías occidentales y generó fuertes tendencias inflacionistas. La era de la energía barata había terminado, a pesar de que el embargo le fue levantado a Estados Unidos en 1974. En 1972 se había publicado el polémico Informe del Club de Roma sobre “los límites del crecimiento”. Irán por entonces no se sumó al embargo, se limitó a auspiciar fuertes subidas del coste del petróleo.
En la actualidad, con el bloqueo del Estrecho de Ormuz, en el marco de la actual guerra con el país de los ayatolás, que involucra como hemos señalado a Israel y a los Estados Unidos también a diversos países del Golfo Pérsico, se están produciendo efectos económicos muy similares a los provocados por la crisis entonces. Hasta aquí este breve resumen que busca contextualizar la reseña del libro de Douglas Murray y refrescar la memoria de los lectores. Muchas veces es lo más inmediato y reciente lo que menos recordamos. Si no comprendemos seremos víctimas propiciatorias de los propagandistas.
Durante la mañana del 7 de octubre de 2023 se produjo una incursión terrorista de alta intensidad en el sur de Israel, en su frontera con Gaza. La Franja de Gaza había estado gobernada por Hamás desde 2005 cuando Israel tomó la decisión de abandonar este territorio. Poco frecuentador del catodismo y menos de los noticiarios recuerdo perfectamente lo que vi en un televisor por aquellos ya lejanos tiempos, posiblemente en un bar, contemplé sorprendido en la pantalla como las turbas inundaban las calles de una ciudad vacía. Eran los “palestinos” que se abalanzaban sobre las viviendas de los judíos que habían sido obligados por el ejército israelí a retirarse tras la nueva línea fronteriza. El contraste entre las casas, modestas pero limpias y funcionales, y la gentuza vociferante y desordenada, no tengo otra manera de recapitular la sensación que sentí, tuvo para mí un matiz revelador. Esto es un grave error y traerá grandes desgracias, pensé.
Este siete de Octubre de 2023 era sábado y al ser una importante festividad muchas personas tenían desconectados sus dispositivos electrónicos por motivos religiosos. Las primeras noticias hablaban de cientos, cuando no de miles de atacantes. Terroristas que inundaban la zona sur de Israel. Sus kibutzim, sus pequeñas ciudades y un festival de música al aire libre (Supernova) que tenía lugar por aquellas fechas cerca del kibbutz Reim fueron implacablemente asaltados. Los atacantes penetraron por la frontera con vehículos motorizados, a pie, en barco e incluso haciendo uso de alas delta. Pero al otro lado no existía una masa informe e inerme sino una nación, fundamentalmente sana, de luchadores y supervivientes.
Douglas Murray inicia su libro Democracias y cultos de la muerte describiendo con pelos y señales esta situación. Acá no solo se hace una descripción pormenorizada de la operación “Inundación de Al Aksa”, como la denominaron sus perpetradores y planificadores, también de sus preliminares, consecuencias y las respuestas que desde el primer momento y en su conjunto dieron los individuos concretos, la sociedad israelí y sus autoridades. Asesinatos, secuestros y violaciones fueron los primeros frutos del ataque. La proporción de victimas, cotejadas con la demografía del país atacado, tuvo un intensidad muy superior al 11S ocurrido en los Estados Unidos en el 2001.
Hamás es un acrónimo, Ḥarakah al-Muqāwamah al-ʾIslāmiyyah, que significa “movimiento de resistencia islámica”. HMS La palabra árabe “hamás” significa “fuerza” y “valentía”. Como movimiento político nacionalista e islamista nació en 1987 durante la primera Intifada (“rebelión”), por entonces era la rama palestina de la Hermandad Musulmana fundada en 1928. Organización suní con adherencias, no sólo cosméticas, de matiz leninista y fascista.
Desde el primer momento se desplegaron en diversas ciudades occidentales, Murray habla en concreto de la desarrollada en Nueva York donde se encontraba por esas fechas, multitudes organizadas contra el estado hebreo que ponían en práctica los preceptos básicos del “agitprop”.
El odio mostrado hacia Israel en estas manifestaciones de apoyo a actos tan marcadamente vesánicos como los anteriormente descritos y la difusión obscena por parte de los perpetradores y sus aliados, que recogieron y difundieron todo tipo de documentos gráficos por las redes sociales y los medios de comunicación de masas que les fueron afines, mostraba claramente que nos encontrábamos ante una lucha política transmutada en un culto a la muerte.
El libro, trepidante en el estilo y perspicaz en sus aseveraciones, es fruto de un intenso trabajo de campo en la zona. Douglas Kear Murray (1979) no es un periodista al uso es algo más que un buen profesional. Es editor asociado de la publicación británica periódica The Spectator y colaborador en numerosos medios conservadores anglosajones. Ha escrito varios libros donde se ocupa críticamente de las cuestiones de género y racismo, así como de temáticas relacionadas con la inmigración o el islam. Este libro lúcido y documentado sobre el conflicto de Gaza resulta pues muy oportuno en una época de locura colectiva. Unos tiempos donde la cordura es una forma de provocación (Sam Harris)
Fueron asesinadas 378 personas entre los pertenecientes al festival y 44 fueron secuestradas. Entre los fallecidos en operaciones ocurridas en otros lugares del país se encontraban dos ciudadanos españoles, un hombre y una mujer.
La financiación de Hamás, muchas veces a través de la captación de recursos procedentes de la ayuda humanitaria, una parte significativa de esta donada por países europeos, posibilitó la construcción de una vasto laberinto de túneles con una extensión superior al trazado de la red del metro de Londres. Ambas cuestiones constituyen parte de las preciosas informaciones que aporta este libro y que nos permiten comprender mucho mejor el conflicto. Conflicto enmascarado y distorsionado por nubes de propaganda, constituidas por lo general por mentiras descarnadas de los terroristas que realizaron el ataque y sus aliados. Difundidas y emitidas por los medios de comunicación de las sociedades democráticas, que han aportado un sesgo intencionadamente hostil, han generado la idea de que Israel, defendiéndose, ha atacado y que las muertes de sus agresores constituyen un “genocidio”. La mayor parte de los medios occidentales han jugado un papel lamentable en la difusión del “relato” de este confrontación. Un ejemplo concreto es el de nuestra cadena oficial RTVE. La relación gubernamental, societaria y mediática de nuestro país con el conflicto merece un articulo exclusivo.
Las universidades americanas, reponiendo escenarios de hace décadas, se convirtieron en núcleos de apoyo decidido a Hamás. En 2024 el por entonces líder iraní Alí Jamenei (1939-2026) lanzó un mensaje a los estudiantes norteamericanos, entreverándolo con citas del Corán, donde incluía: siento empatía por vosotros, jóvenes, y respeto por vuestra firmeza. Jamenei falleció en un bombardeo de precisión israelí durante las hostilidades este mismo año.
Un libro de lectura más que recomendable y cuyo relato, claramente favorable a la vida civilizada y su incompatibilidad con la barbarie, está consolidado por numerosos datos y fuentes.
No es tarea mía sustituir su lectura por una enumeración simplificadora de los contenidos.
En este momento, dónde la guerra sigue y Hamás está postrado, tras la aniquilación de su cúpula y la destrucción de sus túneles, en los que se almacenaban todo tipo de recursos y armas, es preciso que el ciudadano español tenga acceso a una fuente rigurosa que ponga a su disposición una síntesis que le haga comprensible la amalgama continuada de eventos que se está produciendo en esta zona clave del mundo. La editorial Nagrela tiene el mérito de haber hecho una buena edición de la obra de Murray.
La lucha continúa contra Irán, que pretende desarrollar contra reloj armas nucleares. Esta cuestión de gran envergadura ensombrece el futuro de las sociedades occidentales que deberían haber actuado antes y con mayor decisión. Afortunadamente Israel está ahí y por motivos de prioridad existencial es plenamente consciente de esta amenaza y la afronta con contundencia y decisión. Esperemos que en breve tenga lugar un cambio de régimen en el antiguo país de los persas y la Humanidad pueda descansar tranquila consagrándose a la mejora de sus condiciones de vida, la búsqueda del conocimiento y la felicidad.