'Blasfemar en el templo' (Monóculo), como su obra anterior, responde a una pregunta básica: «¿Qué hacer cuando lo religioso migra a la política y la ciudad se transforma en un templo?»
Percibía a los pueblos hispanoamericanos y a España con una valoración igualitaria, sentía vivamente a todos ellos como idénticos portadores de Hispanidad